Una de las arañas de techo más antiguas que han pasado por el taller. De la segunda mitad del XIX, llegó a nuestras manos muy sucia (no llegaba a verse que era de latón con pátina oscura), con muchos cristales faltantes, con sus antiguos cables y sus portabombillas de madera que mostraban claramente que se trata de una pieza antigua, de gran calidad y que merecía una nueva vida. VENDIDA
La desmontamos, como siempre, completamente para su limpieza y recableado y añadimos cristales antiguos (las cadenas de cristales iridiscentes son de otra araña coetánea suya) y unos toques de color violeta con unas gotas de cristal que pensamos le dan un toque realmente especial.
Su manufactura casi artesanal y su edad se muestran también en la asimetría de algunas piezas de metal lo que le da un carácter único.
Una pieza fascinante que por su tamaño (45 cm diámetro) y sus 6 puntos de luz para bombillas de rosca fina (E14). quedaría fantástica descolgada sobre una mesa de comedor o en un dormitorio o vestidor. Con o sin pantallas…
En las fotos no lleva aún el florón, que será antiguo y a juego con ella, lógicamente. El mínimo que se descuelga son unos 83 cm y puede alargarse todo lo que se quiera añadiendo cadena.
Medidas: 45 cm diámetro.
IMPORTANTE: Este tipo de lámparas antiguas, tanto de techo como apliques, no cuentan con toma de tierra, lo que es habitual en la producción de su época. Incluso cuando se indica que están reelectrificadas, siguen sin incorporar esta toma. Si consideras importante que la tenga, consulta con un electricista a la hora de instalarla.
Siempre recomendamos la instalación por parte de un profesional, el uso de bombillas tipo LED y un cuidado especial al cambiar las bombillas, desconectando siempre antes en el cuadro eléctrico la parte de iluminación/alumbrado.